domingo, 9 de noviembre de 2008
¿El mundo? ¿Dónde?
Una bofetada. Otra. Otra. El dolor de la mandíbula, el picor en la piel de mi mejilla me obligan a gemir, a cerrar los ojos, a encogerme. Me retuerzo y me aprieto fuerte contra su cadera. La tengo enlazada entre mis piernas y los muslos me duelen al estrechar sus huesos. Tírame del pelo, arráncame la ropa, muerde. Lo que hace un segundo me dolía, ahora sólo me genera ansias de más. Quizá la guerra ya haya estallado. Pégame de nuevo.
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